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miércoles, 31 de octubre de 2012

Aire, aire



 Con este amargor tan extraño antes, tan familiar ahora, hemos cargado poco a poco las estancias de nuestra casa. Como no abrimos las ventanas, al amanecer su presencia es aún más palpable y estamos incómodos. Nos falta el aire. Tú no me crees, pero yo tengo la sospecha de que lo alimentamos noche a noche con silencios y miradas sesgadas.
 

miércoles, 24 de octubre de 2012

Mis favoritos/19

saretik hartutako irudia
En este libro se recogen diez relatos que tienen como elemento común la incandescencia. Lo leí hace tiempo, pero me dejó muy buen sabor de boca; eran relatos con un ritmo de nostalgia. Me gustaron tanto que quise saber algo más de su autor, Alvaro del Amo, y resultó ser director, crítico musical, novelista y guionista de una de mis películas favoritas:  Amantes.

Perico "el triste"

 A Perico, el hijo del enterrador, le hacían burla y le llamaban "el triste" los niños de la escuela. El pobre Perico, que era de temperamento tranquilo, se encogía de hombros, metía las manos en los bolsillos y se daba la vuelta, mientras golpeaba con las deportivas sucias, los terrones del camino. Una tarde de esas de verano en las que el calor vaciaba las calles del pueblo, al hijo del enterrador se le vio cabizbajo camino del cementerio. Soplaba un aire cálido que le arrancó al niño una lágrima como una almendra. Abrió la verja, encendió la vela de olor que traía en el bolsillo y se sentó bajo el castaño grande, el que daba sombra a su compañero de juegos.

martes, 16 de octubre de 2012

Mis favoritos/18

saretik hartutako irudia=imagen tomada de la red
Llegada mi "mayoría de edad" en esto de las reseñas (18) paso a recomendar un libro de cuentos precioso: un fantasma que deja notas en un corcho, amores contemporáneos, el primer relato publicado de Javier Marías a los dieciséis años... (aunque lo debió escribir a los catorce). Me gustan los paréntesis que Javier introduce como cuñas en casi todos los relatos, su habilidad de mago para conducir al lector por donde quiere. Y que es muy didáctico. Javier Marías siempre te enseña algo o hace que tengas curiosidad por muchas cosas. Además me acabo de enterar de que el autor de la película Smoke, va a llevar este libro al cine
 A mí de Javier Marías, como del cerdo, me gustan hasta los andares, literariamente hablando. En lo personal, no tengo opinión, mejor no conocerlo, no vaya a caérseme el mito. ¡Shsss!, me han comentado que no soporta los microrrelatos (Snif, snif)

Desde mi ombligo: Outlet

Por una casualidad me he enterado de que me han publicado un micro en la edición de Septiembre de la noche de las letras. Así que quiero compartir mi alegría  con vosotros. Les envié una versión revisada de Outlet, el original está en el blog y el revisado, en la revista, claro.

miércoles, 10 de octubre de 2012

La vida en tablas


 A mi mujer no le gusta que me invente estrategias, eso lo sabe toda la peonada que le anda siempre con reverencias. Para evitar habladurías, me reuno con ella en el gabinete, que es donde tomamos las decisiones importantes. Estos últimos años, tras aquel lance que casi me costó la vida, apenas hago comentarios. Me limito a contemplar cómo apunta las jugadas, sin levantar la vista . Luego se las envía a un tal Kasparov y reza para que a mí no me pase nada.

Mis favoritos/17

imagen tomada de la red

Si hay un autor diferente en la literatura hispanoamericana, éste es el uruguayo Felisberto Hernández. Pianista profesional, dejó la música para malvivir de la literatura. Me encantan sus cuentos tan inesperados, fantásticos y oníricos.Su obsesión por los objetos que cobran vida propia, sus descripciones de ruidos y silencios, probablemente influjo de su educación musical. En este libro encontramos cuentos como  "Nadie encendía las lámparas", "Historia de un cigarrillo" o "Las hortensias".
 Felisberto influyó en consagrados como Cortázar y Carlos Fuentes lo considera uno de los pilares de la literatura en español del siglo XX.  Italo Calvino, que prologó una versión italiana de Felisberto, lo definió como "un escritor que no se parece a nadie: a ninguno de los europeos y a ninguno de los latinoamericanos, es un francotirador que desafía toda clasificación y todo marco, pero se presenta como inconfundible al abrir sus páginas".
 Su vida es tan increíble como sus cuentos; inestable, inmaduro y apasionado, se casó varias veces, una de ellas con la española Africa de las Heras, espía de la KGB y modista en la vida civil. Dicen que guardaba sus documentos  secretos en la máquina de coser. Su marido nunca sospechó nada.

Engranajes



 Con esa exactitud tan característica de la ciencia mecánica, el ingeniero pronosticó que la dinámica no se adecuaba a los tiempos y recordó al tornero la necesidad de ajustar. El tornero apretó las tuercas con cautela y esperó. Conocía los efectos una presión excesiva: a veces se consume la resistencia a la tensión y el engranaje puede escapar al control. No ocurrió así y respiró tranquilo. La presión sobre la tuerca, dejó escapar un sonido chirriante, apenas inaudible. El hombre, sin embargo, lo escuchó como si fuera un lamento desesperado que hizo temblar su alma gélida y adormecida.

miércoles, 3 de octubre de 2012

Mis favoritos/16

                                                                                       imagen tomada de la red

La vida de Irène Némirovsky (Kiev, 1903-Auschwitz, 1942) es la de la huída constante a cuenta del momento histórico que le tocó vivir.  Expulsada su familia de Rusia por la revolución de 1917, se instala en París, aunque años después, ya madre de dos hijas, ve cómo la invasión de las  tropas alemanas irá estrechando el cerco y su condición de judía, -a pesar de haberse convertido al catolicismo - hará que termine enferma (padecía de asma) y asesinada a pocos meses de llegar al campo de concentración de Polonia. En Suite Francesa, Irene nos muestra las miserias cotidianas que persisten a pesar de la guerra y el exilio. No es una obra maestra para muchos,  pero  considero que tiene un gran valor testimonial. Al final de la obra, aparecen las desesperadas cartas de su marido, Michel Epstein -también acabó exterminado-  por dar con el paradero de su esposa, así como anotaciones sobre la novela y reflexiones personales de la autora.